El óxido nítrico es clave para la germinación de las semillas
Un equipo del Instituto Hispanoluso de Investigaciones Agrarias (CIALE) de la Universidad de Salamanca, en España, ha comprobado que el óxido nítrico (NO), una molécula que regula muchos procesos vegetales, es clave para la germinación de las semillas. El hallazgo se enmarca dentro de un amplio proyecto destinado a mejorar la calidad de las semillas en el que participan investigadores de varios países europeos.
“El objetivo es conocer el impacto de las condiciones ambientales en procesos relacionados con las semillas”, explica a DiCYT el investigador del CIALE Óscar Lorenzo. Factores como una sequía, la temperatura o el paso del tiempo pueden influir en la germinación de la semilla o en el vigor con el que posteriormente crezca la plántula, así que los científicos quieren conocer qué moléculas están relacionadas con todos estos aspectos.
Por el momento, los expertos de la Universidad de Salamanca han obtenido sus primeros resultados con la planta Arabidopsis thaliana, que sirve de modelo para la investigación vegetal, pero la idea es aplicar estos conocimientos en cultivos de interés para los agricultores, como el tomate, el girasol o la cebada, con los que ya trabajan sus colegas europeos.
En anteriores estudios, el Grupo de Fisiología y Señalización Hormonal en Plantas del CIALE había analizado factores transcripcionales, que son proteínas reguladoras clave para el desarrollo vegetal, pero ahora han identificado dos directamente relacionados con procesos esenciales para las semillas: la germinación y la acumulación de reservas de ácidos grasos. Los experimentos han demostrado que ambos dependen del óxido nítrico, un gas que tiene funciones muy destacadas en todos los seres vivos.
En el primer caso, “el óxido nítrico modifica un aminoácido en concreto y ese cambio favorece la degradación del factor transcripcional que mantiene la dormición de la semilla, permitiendo que germine”. Este proceso es fundamental, porque las semillas tienen que germinar en un momento concreto para que la planta sea viable, generalmente relacionado con la época del año, al margen de que las condiciones ambientales como la temperatura o la humedad puedan ser idóneas.
En el segundo caso, el óxido nítrico juega un papel esencial para que la semilla acumule ácidos grasos como el oleico o linoleico. Estas reservas sirven para “alimentar” a la nueva plántula cuando comience a desarrollarse. Además, desde el punto de vista del ser humano, este proceso es muy importante porque le otorga un gran valor nutricional a las semillas que consume, por ejemplo, las legumbres.